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29.ago.2013 / 07:07 pm / Haga un comentario

La Redoma: El Infierno Petareño

La Redoma de Petare es un ejemplo palpable y claro de la incompetencia de la derecha amarilla que desgobierna el municipio Sucre. En menos de un kilómetro cuadrado se puede recoger y palpar la suma de dejadez y desgano, que el estilo indolente del vago del alcalde amarillo, impone en la totalidad del municipio; con el agravante de que por la Redoma de Petare deben transitar de manera casi obligatoria, una gran parte de sus más de 650 mil habitantes, los cuales bajan diariamente de las urbanizaciones y de los más de 2.000 barrios de Petare hacia sus trabajos y centros de estudio. Allí encontramos sistemas masivos de transporte como el Metro y el Cabletren, así como una cantidad desbordante y anárquica de líneas de transporte urbanas, suburbanas, taxis y mototaxis, que convierten a la Redoma de Petare, en sus horas picos, en un maremágnum infernal de colas y desplazamiento humano.

Cualquier alcalde, por lo menos uno con amor y cariño por su gente, con ética profesional y capacidad proactiva, habría hecho el máximo esfuerzo por convertir este enorme reto de planificación y control urbano en una tacita de plata, un espacio con calidad de vida, dignidad y respeto por los ciudadanos.

Pero el espejo que nos vendieron está roto. Los petareños han sido defraudados y embaucados en estos cuatro años de desgobierno amarillo. En vez de ser la sucursal light de Irenelandia (parte de las sugestivas promesas amarillas), la realidad es otra: inmundicia, anarquía y caos. El alcalde amarillo pasa raudo y veloz por la Redoma, no se detiene, para él no existe. Se tapa la nariz y sigue de largo consciente de su fracaso.

En la Redoma de Petare el aspecto que más resalta es el tema de la movilidad vial, ya que además del mal estado de las vías, con sus huecos perennes, charcos y drenajes colapsados, ausencia de demarcación y señalización, los tapones y embudos perpetuos son una constante que atentan contra la calidad de vida de quienes transitan por la Redoma, debiendo perder horas para atravesar el mínimo canal de circulación que queda disponible a los lados del elevado de Palo Verde o al intentar bajar por la Plaza de El Cristo. Ni un solo plan o propuesta de solución sale de boca de los amarillos.

La masa humana que circula diariamente por la Redoma, su activa zona comercial, formal e informal, generan sin lugar a dudas, una enorme cantidad de desechos sólidos y requerimientos de aseo urbano. Con la derecha amarilla la Redoma de Petare se ha convertido en el mayor chiquero del país. Este es un vergonzoso premio a la negligencia e impericia de la derecha amarilla, por su falta  de tino sobre las acciones radicales y concretas que deben acometerse: mayores sitios y espacios de disposición de los desechos, múltiples horarios de recolección, limpieza constante y activa, lavado diario de las vías, etc.

Igualmente, el espacio físico existente en la Redoma es insuficiente para soportar el desmedido y anárquico crecimiento de la economía informal. La derecha amarilla ha fracasado en el cumplimiento de sus competencias mediadoras, fiscalizadoras y de control. Se destacan eso sí, por aplicar dos mecanismos de abordaje hacia el tema: la represión y coerción hacia los comerciantes (amenazas de desalojo y agresiones físicas) y el pago de vacuna permanente a la policía municipal. La solución a este tema pasa por generar una consensuada política de espacios adecuados y bien delimitados, control y organización de los horarios de trabajo, su ubicación y tamaño.

Como ejemplo, en el casco central de Caracas el Gobierno Bolivariano se empeñó en recuperar los espacios del Casco Histórico, invirtiendo y mediando para el buen vivir de todos: espacios para los peatones, espacios para los vehículos, espacios para los comerciantes informales. Esto es calidad de vida y dignificación.

Esta es una tarea que sólo se puede acometer con amor y con capacidad de gestión y trabajo. Para mejorar nuestra calidad de vida debemos recuperar Petare.

Richard Canan, Sociólogo.

 

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