Análisis

23.ago.2017 / 08:17 am / Haga un comentario

El profe Rigobertofue un chamán, una especie de médico brujo latinoamericano que encantaba a todos con su palabra y con su verbo encendido. Tenía un extraordinario genio para motivar, compartir y debatir ideas, escritos y cuanto texto cayera en sus manos (incluso a punta de fotocopias, cuando no había internet). Con calidez y sapiencia se inclinaba siempre por laconfrontación y el debate. Convencer al otro por medio de la palabra y el diálogo, siempre en rol de provocador, de escrutador,alertando con sus mensajes de “peligro, peligro”, cualquier desviación o desastre en puertas.

Como un profeta impartía la buena nueva, una forma diferente de percibir.Una nueva estética: ver y deconstruir el mundo en clave posmoderna, para exprimirle el jugo a la naranja, es decir, apreciar de la mejor manera los cambios de un mundo en permanente transformación, trastocando las relaciones sociales, laslógicas de dominación, las relaciones de poder o la cultura misma. Rigoberto,afirmaba que “La posmodernidad es justamente el clima cultural donde se están reformulando todas las prácticas sociales. Cualquiera sea el espacio donde se fije la atención, allí hay prácticas sociales cuyas formas están en movimiento, cambiando, transfigurándose” (Organizaciones Transcomplejas, p.162).

Sobre estas premisas, forjará y se apropiará de toda una jerga que atravesará a todas las ciencias sociales, la filosofía y la política. Todos los que compartimos con él, escuchamos permanentemente la conjugación de términos casi enigmáticos, que parecían debates (con rayos y truenos incluidos) provenientes del Olimpo:¿El fin del sujeto?, El Discurso Posmoderno,Cuando todo se derrumba, pensamiento críticoposmoderno, pensamiento complejo, lo transdisciplinario, la multiculturalidad. Una densidad teórica, para mirar al borde de las fronteras mismas del conocimiento.Rigoberto lo llamaba la “caja de herramientas” para poder confrontar al estatus quo, a la lógica de dominación(como buen Nietzscheano), a la disfuncionalidad del poder, al espíritu de la pesadez, a la fatalidad y al oscurantismo de los agentes del mal que operan perversamente dentro del sistema. Rigoberto impregnó a todos a su alrededor de este espíritu crítico, de desarrollar“una mirada experta”, discrepadora y confrontadora. Con la capacidad de criticarlo y desmenuzarlo todo, hasta llegar al hueso, al ADN de las cosas, al metabolismo mismo del ser.

Rigoberto vino a este tiempo a enseñarnos sobre la deconstrucción del discurso, buscando siempre su sentido e intencionalidad (prenociones). Con vitalidad y sapiencia exclamó que “Las palabras no son neutras”, afirmandoque “Las prácticas discursivas (incluido el lenguaje) se desarrollan en contextos culturales y en tramas semióticas cargadas de los mismos contenidos de las relaciones de dominación que operan en el espacio económico, político y simbólico.Los discursos son ellos mismos relaciones de poder”(Relea 22, p.145).

Esta sensibilidad expresada por Rigoberto reafirma el poder de la palabra, el poder de las ideas y del pensamiento en el constructo del devenir de la humanidad. En estos tiempos de polarizaciones (donde los violentos han incinerado las ideas y las palabras), requerimos rescatar el valor de la palabra, para que, mediante las mediaciones, debates e intercambios de ideas, logremos espacios de entendimiento con los otros, siempre en el escenario del respeto, de la paz, la tolerancia y los valores democráticos. Este es un desafío que requiere máxima paciencia.Muchos “sujetos oscurantistas”abandonaron el juego político para adentrarse en el averno del pragmatismo y la aventura golpista. Solo la ambición política los mueve. Ante los primitivos agentes promotores de la violencia (y el asesinato de la palabra) debemos oponerle un maná de ideas, de palabras y discursos que reafirmen nuestro espíritu democrático y de justicia social. Así les amarguemos el día.

Gracias alasideas del maestro Rigoberto podemos entender y descifrarlas distintas formas estéticas, la puesta en escena de las cosas. Encontrar el vaso comunicante que permite comprender las distintas posturas, ver qué dicen y piensan los opuestos, ver las disímiles e infinitas “miradas múltiples para el diálogo”. Solo desde este escenario podremos entender nuestro complejo contexto político actual.

Desde su espacio de influencia política Rigoberto siempre intentó ser promotor del diálogo y el debate, por eso no sorprende la infidencia revelada por el profesor argentino Roberto Follari, cuando señala: “me cuenta (Rigoberto)que es su decisión tratar de ayudar a un diálogo entre las partes, evitar los extremos de una polarización que está al borde de la violencia. Que es un pequeño grupo, no hay fuerza de influir decisivamente. No importa; es un imposible que vale la pena intentar”. Un esfuerzo más del maestro para promover el diálogo político.

Por ello debemos resaltar las alertas de Rigoberto (“peligro, peligro”), cuando señalaba premonitoriamente, hay que “Hacerse cargo de las condiciones en las que se desarrolla la discusión pública, es decir, un panorama de exclusión simbólica en la que los actores difícilmente se reconocen como parte de un conjunto mayor. Esta negación discursiva del otro es tan mortífera como la voluntad de exterminio físico que tanta desolación ha ido regando por el mundo. El otro estigmatizado no puede ser reconocido como voz legítima que discrepa, como diferencia esencial que sin embargo coexiste en el mismo espacio” (Paradigma de la Política, p.111-112). La práctica activa de los valores democráticos y de la tolerancia política es la energía liberadora que nos permitirá vacunarnos contra los violentos, contra los que tienen dobles intenciones y agendas ocultas.

Hemos rememorado el método Rigoberto para estimular el debate y la discusión. Loaprendimos en sus celebrados“conversatorios”, dondesiempre encontrábamos gente de todos los saberes, disciplinas y posiciones políticas. Para el debate que requiere el país debemos apropiarnos del poder de la palabra, tal como nos enseñó el maestro.

Richard Canan

Sociólogo

@richardcanan

 

Bibliografíaesencial:

Alzuru, Jonatan y Pérez, Oscar (Compiladores) (2014): Miradas múltiples. Homenaje a Rigoberto Lanz, Bid&co. editor, Caracas.

Lanz, Rigoberto (2005): Debate sobre los socialismos. Del socialismo de la Modernidad al Postsocialismo, en Revista Latinoamericana de Estudios Avanzados Nro. 22, Ediciones CIPOST, Caracas.

Lanz, Rigoberto (1998): Las Condiciones Posmodernas de la Política, en III Congreso Internacional del CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública, Madrid.

Lanz, Rigoberto (Compilador) (2001): Organizaciones Transcomplejas, Imposmo-Conicit, Caracas.

Lanz, Rigoberto (2012): Paradigma de la Política, en QUÓRUM ACADÉMICO, Vol. 9, Nº 1, enero-junio 2012, Universidad del Zulia.

Téllez, Magaldy (Compiladora) (2015): Entre la vida y la palabra. Homenaje a Rigoberto Lanz, UNESR, Caracas.

 

Hacer un comentario.




Los comentarios expresados en esta página sólo representan la opinión de las personas que los emiten. Este sitio no se hace responsable por los mismos y se reserva el derecho de publicación.

Aquellos comentarios que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto y/o que atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, este sitio se reservará el derecho de su publicación. Recuerde ser breve y conciso en sus planteamientos.